Review Xavian Premio

Xavian Premio: Calidad Artesana

En este mundo por el que nos movemos, o mejor dicho, esta afición por la que nos movemos nunca dejará de sorprenderme, por motivos diversos. A veces me pongo a pensar en que éste es infinitamente más extenso de lo que en un primer momento podría parecer, y es que no hay más que recorrer las páginas de tiendas o importadores que conforman esta apasionante afición para darse cuenta. Seguramente más por suerte que por desgracia, existen infinidad de opciones a la hora de configurar sistemas de reproducción de audio para el hogar, es decir que si buscamos por ejemplo fuentes, encontramos interminables opciones. Lo mismo ocurre cuando queremos buscar amplificadores, cables, una pareja o un conjunto de altavoces, incluso hasta accesorios.

Por otra parte, mucho se habla de “obsolescencia programada” en el mundo de la electrónica. No obstante ypor lo general, éste comprende más bien otro tipo de productos. En lo que respecta nuestra afición, de hecho, lo más normal y es lo que ocurre con la gran mayoría de los productos que lo copan, esto no ocurre. No ocurre porque son productos que en su realización se dedican muchas horas de investigación y desarrollo, donde normalmente se usan materiales de la más alta calidad y sofisticación,cuando normalmente prima sobre casi cualquier otra cosa las realizaciones más cuidadas que puedan existir, aunque eso en realidad ocurre con cualquier producto de lujo. Por tanto, dentro de los productos a los cuales prestamos nuestra atención y afición, encontramos cosas muy bien realizadas, tan bien hechas que algunos incluso son totalmente artesanales. Y este es el caso del fabricante que ocupa en esta ocasión mi tiempo y mis líneas.

Xavian Premio

Xavian es un fabricante de altavoces que fabrica sus productos artesanalmente, que proviene de la República Checa, pero que sin embargo tiene su origen en la bella Italia, ya que el fundador de la marca es un italiano que en un momento clave de su vida decidió trasladarse al país checo. Viendo y contemplando el producto que tengo hoy delante, no es algo que no debería de extrañar en exceso, ya que el diseño de los productos Xavian, -destaca sobre todo su terminación-, puede recordar a otros fabricantes como por ejemplo Diapason, o incluso modelos clásicos de Sonus Faber.

La historia de Roberto Barletta, el fundador de Xavian, no es muy distinta a la de otros alma mater de este sector, es decir que Barletta, nacido en el seno de una familia de músicos, descubriría a una edad temprana su gusto y afición por la música y la electrónica, lo que le llevaría a “jugar” en su caso desde muy joven con altavoces. Al igual que otros pesos pesados de la industria, Barletta diseñaría como proyecto final de sus estudios un amplificador en Clase A, al tiempo que empezaría a trabajar para un fabricante de altavoces hasta que decidiría, como he mencionado anteriormente, trasladarse a Praga y emprender su propio camino.

Las Premio son realmente bonitas, en un color madera clásico; son pesadas, sobre todo bien terminadas y con las cuales se percibe fácilmente que se han realizado a mano.

Debo reconocer que no conocía Xavian, (a esto me refería al principio del artículo), hasta que me trajeron las Premio a casa. En estos últimos tiempos, a decir verdad y con toda franqueza, me he dedicado principalmente a disfrutar de la música en casa con lo que tengo y con lo que me han prestado, sin sentir la necesidad de pasar mi tiempo viendo e investigando qué hay de nuevo o qué se ha estado presentando por allí o por allá, salvo cuando me han pedido que evalúe algún producto en casa. Al principio del artículo ya comenté una obviedad para cualquier persona que se interese mínimamente por esta afición, y es que hay tantas y tantas marcas y modelos que copan este mercado que mantenerse en primera línea y estar totalmente informado sobre todo lo que ya había o hay, más todo lo que existe nuevo, e incluso todo lo que habrá requiere de mucho tiempo, mucho más tiempo en frente de la pantalla del ordenador que delante del equipo de música.

Por lo tanto, el producto que tengo aún en mi casa y tengo ahora mismo detrás de mí a mis espaldas, es un producto que aunque no conocía de primera mano pude ver que se trata de un diseño de 2 vías en un tamaño relativamente compacto, con una salida doble bass-reflex frontal, lo cual amplía y facilita su emplazamiento. Por su constitución, no varía mucho, en principio, de lo que puede ser una caja de estantería audiófila de dos vías, y que si no fuera por la construcción casi íntima que tienen, sería imposible adivinar las sorpresas ni las satisfacciones que eventualmente puede deparar este altavoz.

Nada mas instalé en mi sala de escucha las Premio, el altavoz me reveló detalles y características intrínsecas comunes a cualquier caja de auténtico hi-end, es decir que de ella emanaba un sonido con mucho detalle, con peso y con una respuesta en cuanto a las frecuencias medio bajas de muy alto nivel; definidas sobre todo y con una escena tan lograda como su acabado. Cada vez es menos complicado encontrar cajas acústicas de reducido tamaño, como lo es ésta, que sean capaces de restituir frecuencias impropias de cajas de su perfil, y esto es algo en lo que me centraré más adelante en esta reseña, más allá de la capacidad que tiene esta caja de restituir dicha escena, que destaca especialmente tanto en anchura como en profundidad.

Normalmente, empiezo siempre de la misma manera cuando me traen un producto para probarlo en casa, y lo hago con la misma metodología de trabajo de siempre. Es decir, que la primera semana y, a veces también la segunda, -según el tiempo del cual disponga-, propongo todo tipo de música, en parte para ver cómo responde la caja ante cada tipo de música reproducida, ya que cuando uno se gasta un buen dinero en unas cajas acústicas, éstas deberían ser capaces de satisfacer a su propietario con el tipo de música que se ponga por delante, aunque por supuesto la caja se luzca más con determinadas estéticas musicales que con otras, como es lógico.

Por suerte, (aunque alguna que otra vez he pensado que por desgracia), mi padre me acostumbró desde antes de que tuviera memoria y casi uso de razón, a escuchar todo tipo de música. Hombre de radio durante los años 60 y 70,nunca encontró mayor placer que difundir música para los demás, hacer conocer joyas musicales a su audiencia. Siempre lo envidié por tener la cultura en general que tiene, dentro de la cual siempre destacó la musical en particular. Nos ponía lo que fuera, y la discoteca que siempre tuvo nunca dejó ni ha dejado, hasta el día de hoy,de alimentarse de música de todo tipo y de cualquier parte del mundo. Incluso en los largos y muy largos viajes veraniegos que hacíamos en coche cruzando media Europa. Entre otros “manjares musicales”, preparaba sus “ensaladas” como él las llamaba, que no eran otra cosa que recopilaciones que hacía en cintas de casete, precisamente para esos viajes. Y teníamos que escuchar lo todo, nos gustara o no. A veces eran auténticas torturas musicales, -unas pocas-, pero el legado musical que nos dejó durante toda mi vida y me sigue dejando hoy en día tiene un valor incalculable, al menos para mí, y seguro que para mi hermano también. Incluso en reuniones con mis amigos cuando disponía de la casa solita para mi, hacíamos experimentos: con los ojos tapados, sacando un cd al azar de la famosa discoteca de mi padre, el que fuera, descubríamos joyas musicales que ni yo sabía que él las tenía y menos que existían. Ellos alucinaban. Pues bien,todo esto para decir que ésta es la razón por la cual yo escucho absolutamente de todo, y ésta es la razón por la cual cuando llega ese producto nuevo a evaluar para que yo cuente cosas sobre ello, me dedique a ponerlo a prueba y a ir calentando motores casi con “cualquier” cosa, con lo que se me ocurra.

Xavian Premio

La escucha:

Posiblemente, el potencial comprador de esta caja destine sus oídos a escuchar piezas de jazz, temas acústicos, o incluso piezas clásicas, que es donde creo que la caja brilla más. No obstante, viendo las primeras pinceladas que me regaló la pequeña Xavian, quise probarlas con un tema como “Stay with Me” de Sam Smith, por la sencilla razón de que este tema empieza con un buen bajo y una buena pegada de la caja de la batería, un buen bombo, y sigue con un coro de voces, lo que vino a confirmar mis primeras impresiones. Incluso siendo cálidas y haciendo buenas migas con electrónicas dulces como la mía, es capaz de sacar a relucir todo su carácter incluso con temas de rock, como el tema “Crazy” de Aerosmith, donde el sonido es restituido con autoridad y pegada.

También lo noté en “El Tango de Roxanne”, de la banda sonora de “Moulin Rouge”, donde todo esa tormenta de intensidad es reproducida de la misma manera, lo cual no es muy usual para un altavoz de esta personalidad, lo cual la hace ganar en cuanto a polivalencia.

Uno puede llegar a disfrutar mucho con este tipo de temas de la misma manera que lo hace con Sting, con su tema “Gabriel’s Message”, o también sin ir más lejos con “Our Love is Easy” de Melody Gardot, donde esta parejita de altavoces muestra un nivel tímbrico y una atmósfera de primer nivel. En este mismo sentido, si añadimos la capacidad de altavoz de mostrar una sobresaliente escena tridimensional a esta ecuación, nos vamos a encontrar con una caja con la cual uno puede disfrutar enormemente. Pocas cajas que hayan pasado por mi sala me han dado la sensación de restituir dicha escena tridimensional, al menos con la profundidad de la forma que lo hace ésta. Las voces las sitúan bien adelante y se puede notar y diferenciar claramente cómo los demás planos musicales se encuentra detrás, la batería aun más atrás, lo cual ha sido una grata sorpresa.

En esta misma línea, pasando incluso a cortes más “complejos” como es el disco “Travelogue” de Joni Mitchell, sin ir más lejos con el tema “Slouching Towards Bethlehem”, las Premio no se arrugaron en ningún momento con la orquesta y la reproduce a un gran nivel, sobre todo para ser unos altavoces de estantería. Todo el disco es una joya, -el que lo conozca lo sabe bien-, y las Premio siendo un altavoz de reducidas dimensiones, pasan por ser una de las cajas de estantería que más me han sorprendido reproduciendo este disco, ya que exhiben casi lo mejor de ellas: escena, dinámica, restitución tímbrica y detalle, con contundencia cuando así lo requiere el pasaje musical pero también con dulzura, paz y armonía cuando la fuente se lo pide. Esto es algo que lo he vivido de similar manera con música clásica, el Allegro non Molto de Vivaldi en Las Cuatro Estaciones y su Invierno, pero también con Mozart y su Abertura de Don Giovanni Suite KV527.

Otros cortes, para disfrutar con estas jóvenes Xavian, como así lo hice, fue escuchar ya caída la noche, los temas “Sway” y “No Moon at All” de Diana Krall. Solo o acompañado, incluso con una copa de buen vino en la mano. No deja de llamar la atención que una caja como ésta, capaz de reproducir temas con calidez y suavidad, pero a la vez con peso y con detalle, haga gala de elementos que combinados multiplican las buenas sensaciones cuando ves que además esta caja es capaz de restituir los instrumentos musicales en una medida mayor que lo que indica el tamaño del altavoz. En otro orden de cosas, la verdad es que uno puede perfectamente sentirse, de alguna manera especial, cuando sabe que tiene delante unas exquisitas piezas hechas artesanalmente, que en cierta forma se han concebido y realizado exclusivamente pensando en su propietario, ofreciendo este nivel de calidad, en cualquier sentido imaginable, sin contar que lo hacen a un precio más que realista; mucho más que muchas otras.

Cada vez hay más fabricantes que son capaces de poner a punto pequeñas joyas de la reproducción sonora, y que nos ponen en este tipo de situaciones “comprometidas” porque parece que determinados atributos se repiten mucho cuando analizamos muchas y buenas parejas de altavoces de una forma relativamente continuada. La receta tan “sencilla”, a mi modo de ver, como difícil para diseñar unas buenas cajas de alta fidelidad como éstas es: respeto por los timbres, definición, detalle, cierta calidez, una fenomenal imagen tridimensional y, con esto, ya tenemos las bases de lo que en mi opinión debe ser un altavoz, aunque cada una tenga su personalidad bien marcada.

Este altavoz es la viva muestra de que es posible llegar a estas cotas de excelencia con un franja presupuestaria relativamente reducida y marcada, o muy reducida si cabe, más si empezamos a ver las locuras económicas que se pueden llegar a cometer si queremos acceder a modelos altos de gama, aun siendo altavoces de tamaño contenido como son estas Xavian Premio, incluso aun cuando realizaciones como éstas pueden llegar a hacernos muy felices porque además, éstas no parecen unas cajas exigentes con la electrónica asociada.

Al final del día, lo que cuenta es sentarse delante de ellas, escuchar discos como el citado “Travelogue” de Joni Mitchell, o el “Nights from the Alhambra” de Loreena McKennitt y disfrutar como lo he estado yo haciendo durante el tiempo en el que las he tenido, y aún tengo en casa.

Creo sinceramente que en realidad, ese es el camino que todos queremos recorrer y es, al fin y al cabo, a donde todos queremos llegar. El que esté interesado en hacerse con una pareja de altavoces que ofrecen tanto por tan poco, ya sabe una muy buena forma de por dónde empezar. Para seguir, y más a tenor del rendimiento que han ofrecido las Premio en mi casa, no me quiero imaginar cómo lo tienen que hacer sus hermanas mayores. El que tenga la oportunidad de escuchar las Premio, que no dude lo más mínimo en conocer al resto de la familia.

Articulo y fotos de Patricio Arrieta Martins

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BestHiFi reconoce la calidad de estos altavoces con la Medalla de Plata entre los altavoces probados en 2017

SISTEMA DE ESCUCHA

 Fuente: Tidal Hi-Fi & Master en iMac 5K

Interfaz digital I2S Gustard U12

Conversión D/A: Ps Audio PerfectWave II

Etapa de potencia Pass Labs X350.5

Regenerador de CA Ps Audio Power Plant P300

Review Xavian Premio

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