Review GRYPHON DIABLO 300

Tras la puesta en tensión del Diablo 300, (conviene referirse al manual de instrucciones antes de usarlo por primera vez, ya que el botón de encendido principal está medio escondido), lo primero que me llamó la atención fue la imagen tridimensional que es capaz de restituir este aparato, sobre todo a lo ancho. Para las dimensiones reducidas de mi sala de escucha, la imagen era excelente en ese sentido, tal y como lo pude ver en el tema “Lover Man” de la pianista Aziza Mustafa Zadeh, mi pianista preferida.

Este Gryphon tiene una capacidad de restituir no solo esa imagen de la que estoy hablando, sino que además lo hace con una riqueza tonal, un peso, una fuerza, -y delicadeza cuando el pasaje musical lo requiere-, poco común para un amplificador integrado, y mucho más propio de una etapa de potencia de gama alta. De hecho, a veces uno se olvida de que lo que se tiene delante es un integrado y no una etapa. Otro tema que exalta esas cualidades es “J’oublie“ interpretado por Paloma Berganza y Horacio Icasto en el disco Boulevard Latino. Es más, este es un aparato que restituye cada instrumento musical con suma realidad, pero también con un cierto toque cálido. Posiblemente no llegue al nivel, en este sentido, de sus hermanos mayores que son auténticos Clase A, pero combina ambas arquitecturas con solvencia y alegría, todo esto sin mencionar la capacidad que tiene de recrear y restituir una atmósfera única, tal como pude comprobar en la pieza para piano “Norcturne Op. 48 à Mademoiselle Laude Duperré Nº1” interpretado por François Chaplin. En cuanto a la pieza “Questa o quella per me pari sono” de Giuseppe Verdi en formato flac 192/24, así como “Ah! Vegiia, o donna” del mismo autor e igual resolución, mis apreciaciones fueron muy similares, con los intérpretes en primer plano y reproducidos con una sensación de realidad a un nivel muy alto. No soy muy fan de las Óperas, pero escuchar este tipo de piezas a través de una instrumentación como es este conjunto realmente resulta una satisfacción muy gratificante, que es al final lo que todos buscamos cuando nos sentamos delante de un equipo de muy alto nivel como es este.

Como comentaba, este amplificador integrado tiene un comportamiento más propio de una etapa de potencia, a tenor de la capacidad de corriente (¡68.000 microfaradios por canal!) y de las cualidades sonoras que desarrolla mi invitado. Y es que cuando quiere y lo requiere, muestra garra y belleza en temas como “Pequenas Verdades” de Mariza y Concha Buika. La voz rasgada de esta última es reproducida de igual forma, de manera que incluso resulta embriagador en el mejor sentido. Se nota como pocos de que se trata de un diseño en Clase A/B.

En este mismo orden de cosas, no solo brilla por los atributos mencionados hasta ahora, sino que también lo hace en cuanto a definición se refiere, y esto lo he podido notar en cada uno de los temas que han ido sonando durante el periodo de prueba de este pequeño gran Gryphon.

diablo300_display

Por supuesto, todo esto no es gratis y nada es perfecto. Antes de su llegada y teniendo en cuenta que las escuchas se han realizado en pleno mes de agosto, tenía la esperanza de que el Gryphon se mantuviera estable en cuanto a disipación de calor se refiere y fuera “tímido” en al menos en algo, pero me hice demasiadas ilusiones. Como todo buen aparato que trabaja en Clase A, este Diablo 300 es una auténtica estufa. No llega al nivel de mi etapa de potencia, pero realmente se hace un poco más tormentoso en lugares cálidos cuando el calor pega fuerte. Para mi desgracia, no dispongo de climatización o aire acondicionado en mi sala de escucha, así que este “pequeño nórdico” siempre está dispuesto a añadir unos cuantos grados al verano, y es que si nos fijamos en otro detalle como es el consumo, vemos que muy vegano no es, ya que es capaz de engullir hasta 1.900w de consumo eléctrico. Eso sí, para el invierno será perfecto y poco le faltará para él solido bastarse para calendar la estancia en la que se encuentre en los meses más fríos del año.

Ciertamente se me antoja muy raro que un amplificador desarrollado y fabricado por Gryphon decepcione, al menos los de última generación. Personalmente, me da toda la impresión de que la idea que tenía el fabricante en el momento de sus concepción era suplir un hueco en el mercado e ir destinado a aquellos audiofilos melómanos que están cansados de tener dos monstruos en sus respectivos salones, como pueden ser un preamplificados de muy alto nivel y su correspondiente etapa de potencia para tener los dos aparatos en uno, ya que lo único que tiene esto de integrado es que tenemos dos aparatos dentro de un mismo chasis. Y si no es así, creo que viene siendo hora de cambiar el chip y redefinir la idea que se tiene de lo que es un amplificador integrado. Éste es uno de los mejores amplificadores de esta naturaleza que se pueden comprar hoy en día a cualquier nivel y de cualquier época, un integrado de tan alta calidad que casi todo lo hace bien y que asienta las bases de lo que debe ser un aparato de esta naturaleza, en cuanto a construcción, robustez, sonido y flexibilidad operativa se refiere. Lleva el concepto hasta el límite, dejando por el camino muchos conjuntos previo-etapa de alto nivel, y yo he podido ser testigo directo de esto en mi propio sistema.

Por tanto le otorgamos el Premio Calidad de Best HiFi por estar entre los mejores amplificadores integrados de 2016 -posiblemente el Mejor de estado sólido en este momento-.

diablo_300_bagfra

Review GRYPHON DIABLO 300

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *